El control de las infecciones

Las infecciones hospitalarias se constituyeron en objeto de preocupación y estudio por parte de la comunidad científica cuando a mediados del siglo una pandemia de enfermedades causadas por estafilococos azotó a los hospitales públicos de Europa y como consecuencia de ello, en Inglaterra fue diseñado un proyecto innovador para contrarrestar sus perjuicios. La originalidad de aquel primer plan consistió en incorporar los servicios de una enfermera especializada en documentar la incidencia de las infecciones, aconsejar en la adopción y ejecución de medidas preventivas y asegurar el cumplimiento de tales acciones.

Poco después, en los Estados Unidos, la enfermera Key Wenzel se convirtió en pionera de la actividad, tras ser designada para cumplir un rol central en el Programa de Control de Infecciones del hospital de la Universidad de Stanford.

Luego, Haley y colaboradores, fueron los encargados de estudiar y evaluar la eficacia de las medidas de control de infecciones (Proyecto SENIC), lo que permitió establecer las bases de Programas de Control de Infecciones - PCI - y la información necesaria sobre el rol de la Enfermera en Control de Infecciones: ECI.

En el orden internacional, otro hito para recordar fue la creación de la Asociación de Profesionales en Control de Infecciones (APIC) en Estados Unidos, durante 1972, cuya experiencia en formación y certificación de los profesionales dedicados al CI permitió modelar instituciones similares en el resto del mundo. Entre ellas, ADECI: nuestra Asociación Argentina de Enfermeros en Control de Infecciones.
En nuestro país, el control de infecciones comenzó a ponerse en práctica durante 1979. Tras completar su formación en Estados Unidos, el Dr. Daniel Stamboulian creó el Servicio de Infectología y Control de Infecciones en un importante sanatorio de Buenos Aires. A lo que fue entonces una idea brillante y novedosa, se sumó el hecho – no menos innovativo – de integrar en su equipo a tres enfermeras seleccionadas para capacitar y desempeñar importantes tareas.

De esta manera, Viviana Fernández, Beatriz Donelly y Stella Maimone se convirtieron en las ECI pioneras de nuestro país. En 1986, la Ciudad de Buenos Aires realiza un curso de formación de enfermeros / as en Control de Infecciones seleccionando para ello un representante por hospital. Este curso de formación, que se repitió en varias oportunidades, permitió contar con enfermeros en control de infecciones en todos los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires.

Por primera vez las ECI ocuparon un espacio operativo central en los programas locales de control de infecciones, cuyo diseño las ubicó como pilares en la coordinación, ejecución y difusión de las acciones encomendadas a tal fin.
Las infecciones hospitalarias se constituyeron en objeto de preocupación y estudio por parte de la comunidad científica cuando a mediados del siglo una pandemia de enfermedades causadas por estafilococos azotó a los hospitales públicos de Europa y como consecuencia de ello, en Inglaterra fue diseñado un proyecto innovador para contrarrestar sus perjuicios. La originalidad de aquel primer plan consistió en incorporar los servicios de una enfermera especializada en documentar la incidencia de las infecciones, aconsejar en la adopción y ejecución de medidas preventivas y asegurar el cumplimiento de tales acciones.

Poco después, en los Estados Unidos, la enfermera Key Wenzel se convirtió en pionera de la actividad, tras ser designada para cumplir un rol central en el Programa de Control de Infecciones del hospital de la Universidad de Stanford.

Luego, Haley y colaboradores, fueron los encargados de estudiar y evaluar la eficacia de las medidas de control de infecciones (Proyecto SENIC), lo que permitió establecer las bases de Programas de Control de Infecciones - PCI - y la información necesaria sobre el rol de la Enfermera en Control de Infecciones: ECI.

En el orden internacional, otro hito para recordar fue la creación de la Asociación de Profesionales en Control de Infecciones (APIC) en Estados Unidos, durante 1972, cuya experiencia en formación y certificación de los profesionales dedicados al CI permitió modelar instituciones similares en el resto del mundo. Entre ellas, ADECI: nuestra Asociación Argentina de Enfermeros en Control de Infecciones.
En nuestro país, el control de infecciones comenzó a ponerse en práctica durante 1979. Tras completar su formación en Estados Unidos, el Dr. Daniel Stamboulian creó el Servicio de Infectología y Control de Infecciones en un importante sanatorio de Buenos Aires. A lo que fue entonces una idea brillante y novedosa, se sumó el hecho – no menos innovativo – de integrar en su equipo a tres enfermeras seleccionadas para capacitar y desempeñar importantes tareas.

De esta manera, Viviana Fernández, Beatriz Donelly y Stella Maimone se convirtieron en las ECI pioneras de nuestro país. En 1986, la Ciudad de Buenos Aires realiza un curso de formación de enfermeros / as en Control de Infecciones seleccionando para ello un representante por hospital. Este curso de formación, que se repitió en varias oportunidades, permitió contar con enfermeros en control de infecciones en todos los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires.

Por primera vez las ECI ocuparon un espacio operativo central en los programas locales de control de infecciones, cuyo diseño las ubicó como pilares en la coordinación, ejecución y difusión de las acciones encomendadas a tal fin.